martes, 27 de diciembre de 2011

MIradas

Eres una mirada ausente, rígida, ya perdida.
Yo sólo unos ojos que ya no se miran.
Me alimento de tú inspección y la de aquel y la de este, de todas aquellas miradas que algún día se posaron en mi y que hoy ya han quedado ciegas. ¡No más!, hace rato que tú, ni aquel, ni este otro me miran; y yo sigo ahí sujeta (no me importa decirlo otra vez, no le veo nada de malo) ese es mi problema, nutrirme, vivir de  esos ojos que ya no me ven, ¿ lo necesito?¿ acaso no he dejado a esa niña que siempre creyó mirarse pero no acepta que esas pupilas… esas otras, ya no le pertenecen?. Cambiaron se mofaron como la energía cada día. Como cuando  el sol me mira, explota y luego se suicida. Sí bla, bla, bla. Nunca se destruye.
 Siempre creí ser esa mujer independiente, capaz… ¡pero no!, esa es otra más de mis mentiras soy sólo aquella que sobrevive con la energía de esos iris, con cada rayo suspendido en el tiempo que algún día me engrandecieron.
 Ahora sentada acá y un poco aturdida quiero dejar ir esas miradas, cada una de ellas. Es una fotografía detenida, cada momento, cada sonrisa pero esas huellas ya no  giran como las manecillas y yo estoy absorta por un tic, tac, tic, tac ¡BOOM!