jueves, 2 de febrero de 2012

Penrose

Sigue subiendo las escaleras
 llegará el día en que te des cuenta que la perspectiva es sólo un engaño y que sólo le das la vuelta a la escalera de Penrose. 

El tiempo habrá de existir como una figura retórica . 

Sudarás, te afeitarás, podrás contarte uno a uno los pelos de la axila hasta que envejezcas, pero siempre quedaras atrapado dentro de este laberinto que sólo da al mismo punto. ensancharse y estirar los huesos serán la única razón de un pasado, la barba y el ego el único presente, tus sueños, siempre lo inmutable.

Al mordernos la cola
nunca sabremos que damos vueltas.

El segundo paso después de la iluminación, es dejar la escalera y llegar al tabaco, la lagrima, el alcohol, el beso...

El tercero hastiarse del efecto placebo y pedir a gritos una ausencia, un dolor, un propósito al menos por amor. 

Así que vete, ya quiero extrañarte que la soledad me dibuje tu nombre en la boca y quiera gritarlo, mover los pies, correr tras de ti como si la vida se hubiese acabado y dado otra oportunidad. 
Ir en tu búsqueda, partir, Dejar a los míos, sólo  tener como objetivo tu puerta y qué me esperes ahí; de un portón,de un abrazó, qué estés, que no.

 Ya habré concluido

 Me habré agitado, movido las tetas, habré sentido el corazón.

Instantes antes de detenerme,querré  retener el lapso deduciré entonces que sólo estoy a un paso de los 90 grados que cambian por cuarta vez, precedido de esa sensación  de ya haber estado ahí antes.