Te convertías
en un pensamiento recurrente del que había que escapar.
Cuando
tu mirada del mundo es del corazón hay que tener mucho cuidado. No siempre
sentir podrá ser tu motor
pensarte me permitía escapar de la realidad, me permitía dejar de hacer una lectura del
mundo desde las malas decisiones de antaño. Mi posición actual, era una mezcla
de fracasos que yo envolvía y envolvía hasta cubrir de distintas capas de
varias tonalidades.
Quererte
me hacía salir de aquí, pensar en mi, descubrirme… pero ¿quién eras tú? Eras sólo
un pensamiento que construía con pequeños trazos de lo que
considerara era para mí el amor… los referentes que tenía en casa, en amigos,
en libros en películas.. Pero realmente ¿eras tú?
Es claro
que no
Eras ese
remedo de emociones, sanciones, miradas . Pero no eras tú-…antes ya había cometido
el error de dotar con poderes a quien estaba conmigo… un error que llevó a que
a esas personas las atravesara la realidad y los empezara a ver como la automática
reacción de verme al espejo cada mañana. Hasta que un beso sin ganas y la
presión de contestar el teléfono nos acercara al final.
La última nota de una
canción que queda en el aire hasta desaparecer.