Aún en mi realidad más conocida me sentía perdida, la frustración
de nunca haber puesto atención a las cosas importantes tenía un peso
significativo
No me sentía en ninguna parte, mis
sensaciones me decían que no me había ido pero las imágenes a mi alrededor
cambiaban todo el tiempo. ¿Cuántos años nos tomamos generando símbolos que
otros se llevan? En una mirada calificamos a los demás de acuerdo a su edad,
peso, tamaño, color. Es una función automática y constante derivada de todo
a lo que nos gustaría aferrarnos, a lo que nos gustaría pertenecer.
Yo seguía levantándome con la noción de
estar haciendo una y otra vez sólo lo predecible. Llevaba años sin hacer nada
nuevo, estaba encasilla a lo que había hecho de mi misma.
Bajar la cabeza, fluir, seguir, parar,
arrodillarse, todo sabía a lo mismo y dejaba una sensación de hastío hacia lo
conocido.